Patricia estaba nerviosa sentada en la cama. En unos
instantes él iba a venir y sentía un cúmulo de sensaciones... No sabía si hacía
bien o mal, solo llevaba un año casada y estaba sentada en esa cama de la
habitación de un hotel para entregarse a un hombre que no era el suyo. Era un
compañero de trabajo, lo conocía de varios años y últimamente habían tenido
bastante tensión sexual, pero no imaginaba que esto ocurriría, que quedarían
para tener sexo, para apagar ese fuego que había surgido entre ellos. Habían
acordado que fuese solo una vez...
De repente sonó la puerta de la habitación ella salió
corriendo, impaciente por verle, por abrir esa puerta... Y ahí estaba él, con
la camisa desabrochada parcialmente, dejando asomar parte de su torso, un torso
espectacular... Unos jeans que dejaban intuir su excitación... Ella lo esperaba
en camisón con un tirante ligeramente bajado... Se fundieron en un gran beso
nada más verse, la abrazó apretando su miembro contra ella, haciendo que ella
notara su excitación, cerró la puerta de la habitación y la puso contra ella,
metió su mano por debajo del camisón... Estaba húmeda, súper excitada... El no
pudo



