Loores y olores

Patricia estaba nerviosa sentada en la cama. En unos instantes él iba a venir y sentía un cúmulo de sensaciones... No sabía si hacía bien o mal, solo llevaba un año casada y estaba sentada en esa cama de la habitación de un hotel para entregarse a un hombre que no era el suyo. Era un compañero de trabajo, lo conocía de varios años y últimamente habían tenido bastante tensión sexual, pero no imaginaba que esto ocurriría, que quedarían para tener sexo, para apagar ese fuego que había surgido entre ellos. Habían acordado que fuese solo una vez...
De repente sonó la puerta de la habitación ella salió corriendo, impaciente por verle, por abrir esa puerta... Y ahí estaba él, con la camisa desabrochada parcialmente, dejando asomar parte de su torso, un torso espectacular... Unos jeans que dejaban intuir su excitación... Ella lo esperaba en camisón con un tirante ligeramente bajado... Se fundieron en un gran beso nada más verse, la abrazó apretando su miembro contra ella, haciendo que ella notara su excitación, cerró la puerta de la habitación y la puso contra ella, metió su mano por debajo del camisón... Estaba húmeda, súper excitada... El no pudo

Lengua


Desnudo consonantes 
Arrojo vocales
Acomodo las sílabas
Estiro  la rima
Riego el poema
Acaricio los puntos
y dibujo los sueños
Gemidos como pausas
y sollozos son estrofas.
Deslizo la pluma
En vertebradas palabras
Me seducen las comas
Y muerdo sutilmente tus puntos
Bebo la tinta
Olfateo el deseo.
Delineo con la lengua
El balbuceo de mis labios
Sujeto a las metáforas
Agrupo la emoción
Coqueteo con la esencia…
La lectura me envuelve
Masculinidad eres…

 Mi poeta.

Luces paganas

Cincundada  por la sombra temible,
que difunde la muerte asoladora,
desterrada en una tierra inhabitable
que a sus tristes moradores cruel devora,
diviso la luz inagotable
del sol eterno que brilla sin aurora,
que no vio del ocaso la tumba oscura
ya rápidos derrama la dicha pura
y los dardos de la burla y reproche,
en una tierra extraña y forastera.
Intento mencionar esa pesadilla
entre cepos, esposas y cadenas
Y vos, colosal varón de mis venas
abismo inagotable de dulzura
das vitalidad y aliento a mi flaqueza.
Sumergida en un mar de amarguras
Entre tinieblas que de forma absurda me juzgan
Tu mano haca la luz me encamina
cuando me rinde un sueño apacible
y subo a la morada inaccesible.
De las plegarias internas más absurdas
sin rumbo, sin carta y sin guía;
una aura dulce y fresca respiraba,
ya mi corazón dilataba la alegría;
una calma benéfica reinaba,
y la pálida luna resplandecía;
encantadora luz por la cual suspiro
Así en mi entusiasmo dirigía
todo mi corazón a tu luz encantadora,
sumergida en patética alegría,
cuando un mármol nevado es nueva aurora
se presenta la senda suspirada

con fragmentos  de sucesos de mi vida

Viajes sin llamadas

Luego de una espera sofocante y mi falda pegada en mi culo, aparece el de recursos humanos, me da la mano y una silla. Sobre la mesa está mi currículum impreso, tres folios y la foto en blanco y negro. Me pregunta si tengo experiencia. Es la única pregunta y soy tan tonta de contestar lealmente. A continuación me describe el puesto, que es una mierda, con un horario penoso y un sueldo aun peor. A falta de pan… muestro interés, sonrío y cruzo mis piernas, no para seducir a ese perejil, más bien para ventilar.

Consejo



Animate y deciles algo, aprovecha y largales un rollo que los deje ahí tirados, atónitos. Provocalos, dejalos consternados y llevalos al callejón de la carne, dramatiza exageradamente y dale detalles de la mujer descuartizada que encontraron en la basura. Emplea la lógica demoledora del delirio, confundilos. Creales algún serio conflicto cognitivo. Dejate de tonterías, lamentándote siempre por las mismas cosas. Hace años que vivís en el ridículo y no logras ver más allá ¿verdad? dónde está aquella frescura desgarrada, aquel bisturí de cuatro filos que tenías en la punta de la lengua aquella fluidez del lenguaje aquella catarata aquellas ganas infinitas de contar historias. Afílate los dientes deja de pensar en las musarañas, arrancate esa cara de idiota. Abrí los ojos vamos ahora es el momento tenes que decir algo.

Cuestion de piel





Quedamos los dos
en carne viva.
El duelo ya sin armas
era estaca en pedazos.

Una calma entreabierta
debatía las sombras
y la lluvia
(esa lluvia de primavera)
salpicaba zaguanes.

Sé que buscaste entonces
caricias entre líneas.
Que rozaste impaciente
el reloj del abismo
y un suspiro de luna
apartó los espejos.

Pero aún llueve
(pendular monótona viciosa)
con hebras de cristal.

Cercada por la noche
supe
porqué el gatillo
se suspendió irascible
entre tus manos sordas.
Acomodé las huellas
debajo del ciprés
e impaciente de ausencias
desacuné cansancios.

Pero llueve
como si el universo abriera
sus fauces sin colmillos
por tragarse el océano.

Se fraguan las cenizas
se erigen puentes turbios

y los ojos se añoran

y los dedos se escapan

y la lluvia no cede.

Plegaria de un soldado


Padre nuestro que está en los cielos envía un consuelo a la humanidad,
 que se encuentra cansada de guerra y quiere en la Tierra un poco de paz.
 Si tus hijos olvidaron el credo  de aquellas palabras ¨no debes matar¨
 recuérdales la blanca paloma que bañada en sangre  no puede volar.
 Te pedimos Señor, por el niño que duerme  en la cuna  su sueño de amor.
 Por la madre que aprieta los puños  mordiendo su llanto callando el dolor.
Por la esposa, la hermana, la novia... que esperan la carta que llegue  de allá
ocultando el horror de la guerra  mintiendo que pronto van a regresar
Y por ellos ¡oh Dios! por el joven valiente soldado que marcha hacia el frente con una misión,
pero cae regando con su sangre los paños benditos de su pabellón.

Entrega

Alli, donde cada gota que escurre por mi ventana,
semeja tus besos... ¡tan deseados!
Resbalando impacientes por mi cuello...
...corriendo ansiosos por mi cuerpo.
Allí, donde cada gota que resbala por mi ventana,
semeja también tus manos...

Absurda

Aturdida y enmudecida por los últimos sucesos, Zoe sentía que ya no quedaba nada de ella.
Su pasado, ahora parecía el sueño de otra persona, un recuerdo de otra vida... una vida que ya no recordaba.Ya no quedaba nada que pudiera salvarla de la locura.
Sus labios temblaron y esbozaron una sonrisa vacía.
Y de pronto, bajó la cabeza y se tapó la cara con sus manos, emitiendo gemidos que recordaban a un llanto de desesperación. Pero, no estaba llorando.
Al levantar la cabeza y ver su rostro completamente demacrado, y una sonrisa de puro regocijo, comprendí que no estaba llorando, sino que se estaba riendo.
Riendo, pues ya había descendido a su propio infierno, el único que ahora la acogería, y el único lugar al que podía llamar su hogar…