Duelo injusto en el género de la vida.
Sueño de momentos de aliento
bruma en medio de un silencio estelar.
Dignidad solapada
mentiras hechas de leyes.
Disfraces de impunidad que dividen y corrompen lo humano.
Veinticuatro horas me pregunto ¿cómo vive otra mujer
en la escena azarosa de su existencia?
Pasean miles de ideas errantes de imágenes cristalizadas en presencia
deseosas de abandonar sus propias razones
Busca mi alma
la luz que brilla tras las gafas del tirano.
Mi ser se arroja en un temple que acalora y rescata su olvido.
Reloj florido de arena.
Amanecer exaltado.
Sinuosa pasión.

¡Bosquejo y obra de ti... mujer!

Algo


Algo debe haber en algún lado. Algo tiene que haber ocurrido.
Ninguna escalera conduce a la arena, ningún tren parte de un andén vacío.
Algo milagroso ha despertado. Algo sigiloso se ha enfurecido.
Las calles, celosas, ignoran balcones. Sótanos en llamas apresan al frio.
Algo debe haber a estas horas, que la gente resbala sin motivo.
El sol enmascarado saquea las aves, el día perturbado repite un suspiro.
Algo debe haber….
Un hechizo
Una burla
Un engaño suelto
Una musa despechada

Un duende mal dormido.

Vestal


Como cristales de hielo que caen sobre la nieve, así se funde tu amor en mi corazón que duele. Que duele por el pecado de ser igual y diferente. Entre aquel páramo helado y los árboles sin hojas, así mi espíritu pena buscando tu alma que flota. Que flota entre nuestros ojos de almas atormentadas que se unen consoladas.En las veredas mojadas y ventanas empañadas, dibujo nuestras imagenes enlazadas cual vestales. Vestales de cuerpo vivo que se entrelazan bestiales.Porque tu eres lluvia ácida y yo eterna penumbra, así derrites mi cuerpo arrastrándolo a la tumba. La tumba de ardientes llamas que en nuestras piernas se inflaman.Dejemos correr el hielo sin dejar acomplejar aquella lava caliente de nuestro amor in.vernal

Preces


Que nada me aquiete, si no es tu cuerpo.

Que nada me duela, si no son tus penas.

Que nada sospeche, si decides irte.

Que nada me detenga, cuando quiera amarte.

Que nada respire, si no es tu pecho.

Que nada suceda cuando te contemplo.

Que nada me aleje, si no son tus alas

Que nada sobreviva, si alguna vez te pierdo.

Por amarte tanto he mordido el muro, me mira el pasado con ojos desiertos…

Por amarte tanto yo cruzo lo oscuro y sueño, puedo, renazco y tiemblo.

Armonía


La noche es un tango errante
que un desahuciado compuso.
Esos versos no se salvan,
llevan destierro en el pulso.

La noche es una estampida
de corazones confusos.
El secreto es su huésped
y el sentimiento, un intruso.

La noche es compañía
de solitarios sin rumbo.
La oscuridad los va guiando
hacia donde nace el mundo.

La noche tiembla despierta
y se enamora del dia.
El horizonte los une
y son salvaje armonía.


Obstinada y sumergida en el más oscuro silencio

Cambiantes letras que giran y se evaporan.

Mudas manchas inservibles, ajenas a todo sentir que apenas las roce.

Conmovida me encuentro, entre luces azules, apenas perceptibles,

Una lágrima cae pesada sobre la hoja en blanco… Iracunda sensatez.

Sin más



Si alguna vez te cruzas de nuevo en mi camino, y una media sonrisa ves que aparece en mi rostro…No te apartes, toma mi mano, y emprendamos juntos este peregrinar.

Alma noble, ten presente, que mis ojos solo se posan en vos

Y que toda una vida puede estar, de pronto, en el silencio que acusa nuestra mirada. Algunos lo llaman destino, como así también causalidad. Estamos destinados a ser, sin más…

“Al despertar”



Catastrófico es el despertar cuando andas perdido
entre ruinosas callejuelas de indiferencia
y angostas avenidas de olvidos
He aquí lo que queda de tu fantasmal reino
He aquí lo que inspira la ausencia de tus rezos

Nada…. nada…..No dejaré nada…
Sombras que se expanden, letras agónicas,
tortuosos caracoles secos, harapientos versos.
Por fin comprendí que existe un borrador
para el ayer… para el mañana…

Sin antifaces, ni maquillajes anclada a su pecho
Dibujando locas carreteras sobre su ardoroso vientre
Pronunciando versos de extraviadas miradas
Y la copa colmada de embriagante y azul elixir

Las lenguas se enredan en inquietos besos profundos
Murmuran balbuceos extraños de ritos dionisiacos
Los labios húmedos enajenados tragan las doradas mieles
Y las manos temblorosas estrujan la solemne rama

Enfebrecida dibujando, garabatos indescifrables de placer
Con los pies desnudos apuntando hacia los cielos
Cara a cara, enfrentada al placer de su aliento
Desnudando los miedos bajo el peso de su azul abrazo.