Padre nuestro que está en los cielos envía un consuelo a la
humanidad,
que se encuentra
cansada de guerra y quiere en la Tierra un poco de paz.
Si tus hijos
olvidaron el credo de aquellas palabras
¨no debes matar¨
recuérdales la blanca
paloma que bañada en sangre no puede
volar.
Te pedimos Señor, por
el niño que duerme en la cuna su sueño de amor.
Por la madre que
aprieta los puños mordiendo su llanto
callando el dolor.
Por la esposa, la hermana, la novia... que esperan la carta
que llegue de allá
ocultando el horror de la guerra mintiendo que pronto van a regresar
Y por ellos ¡oh Dios! por el joven valiente soldado que
marcha hacia el frente con una misión,
pero cae regando con su sangre los paños benditos de su
pabellón.