Séptimo infierno



Bebiendo el elixir de sus cráneos,festejando con el baile de demonios encarcelados este frío averno, condenados, luchando contra nuestros temores sin poder derrotarlos,ardiendo por fuera y por dentro el fuego nos consume cada vez más lento.Los cimientos de un desaparecido imperio son hallados a unos pasos de la puerta del señor sombrío , aunque no le tengo miedo.Nos refugiamos cuando llega el poeta oscuro que nos aclama con una canción.Entre sus versos ardemos, flamas. Consumiendo cerebros que despegan ya. Nuestra piel del hueso se inunda en sus letras. Letras que en blasfemias nos condenaran. Y caemos tristes en el santo averno, al cual él nos guía cual flautista moro.Lo seguimos juntos oyendo su prosa Que maldita lleva a profunda fosa.