En algún sitio

Otras veces cabalgando hacia tu muro,

soledad que me tiras de la brida,

seguidora incansable de mí huida,

vencedora en la lucha en que perduro.

Otra vez a mirar arena y cielo

en tu playa sin fin siempre desnuda,

bebiéndome el silencio que te nombra.

Otra vez como ayer perdido el vuelo

por el salto hacia atrás de miedo y duda,

seguida y seguidora de tu sombra.

Tres segundos y dos almas se alzan firmes,

cara a cara, silenciosas, dibujando intimidades,

hasta que la extensión de nuestras alas se quiebra,

lacerando cada recodo, quemando cada curva.

Piensa que, escalando alto, los ángeles nos contemplan;

deseando derramar una dorada, una perfecta melodía

sobre nuestro abismal y querido silencio.

Demoremos nuestros pasos por el mundo, amado mío;

huyendo del humor inestable de la humanidad

Hagamos juntos un sitio donde permanecer de pie,

donde la felicidad de las horas sea amarnos por un día,

rodeados por la Oscuridad como única compañía.