Soy


Me niego a preguntar lo que la razón aconseja.


Trato de encontrar mis estados más salvajes


para dejarlos fluir hasta sofocarme




Tengo la cabeza colmada… millones de imágenes,


se atropellan, me visten de negros mantos.


Son huecas, frías, inservibles.




Y siempre está el tonto que sin observar, critica con la falsa moralidad de su cerebro,


con la objetividad ciega de sus congeladas emociones


e indiferente se rasca la barriga.






Hoy puedo decir que conozco el infierno


Soy la novia de sus funestos vacíos,


la que escupe versos muertos en la plaza pública.


La vagabunda de sus paisajes ruinosos,


No hay castillos, ni espejos, ni jarrones dorados, solo colosales puertas y ventanas tapiadas, inmundas escaleras y sordos corredores.


Soy la que vaga entre circunferencias abiertas,


la condenada a morar en sus reinos sombríos.


Soy un sueño estacionado en un tiempo sin tiempo.


Un experimento de sus debilidades y flaquezas.


Una reina rota vestida de harapos clavada a mi silla.





Soy el perfume prohibido de mis falsos templos.


La antítesis de mis discursos, la dueña de sus egoísmos.


La espesa brea que corre por mis venas.