Extraño



Haz venido lentamente a despertar mis sueños, en el silencio, donde habita la verdad.
Sin ganas de levantarme, miro tu lado en nuestra cama y no estas.
Abrazo la almohada, me hago pequeñita, me envuelvo en sollozos…
Esta soledad pesa, pero tu compañía era una lamentable agonía, destrozando poco a poco mi cuerpo, mente y sentir.
No fue mi culpa, yo esa noche te lo advertí. Y te dio igual.
Ahora puedo imaginar miles de lugares donde puedes estar…
Si tu empeño en aferrarte permitiera, que estuvieras conmigo por más tiempo, 
Pensaría que el amarte es la manera
Mas ya no perteneces, no eres,
Solo queda lo que fuiste, que no es poco .