La otra orilla


Recostada en el silencio de esta oscura habitación, esta vez no pensaré en la profundidad de tus ojos,
Este día no dedicaré minutos al recuerdo de tus manos en las mías,
Prohibiré a mi mente el pensamiento de tu rostro,
dibujando una sonrisa mientras bajas la mirada.

Sentada a la orilla de mi cama,
misma hora en que el insomnio llega puntual a tu recuerdo,
pero esta madrugada tiene un tono diferente,
hoy evitaré recordar aquella melodía que se encierra en tus palabras,
el sonido de tu voz que se cuela en mi cabeza,
las miradas que confortan al compás de una caricia.
Aunque esta noche es igual de oscura que las otras, no pensaré más en los instantes que tus besos de apoderan de mi vida. Dejaré que el corazón descanse de la angustia del recuerdo, mientras en cada palpitar construye otra poesía.
Es que hoy no necesito recordarte nuevamente,
esta noche tan oscura finalmente brilla la fortuna,
de este amor que da tregua al pensamiento,
esta noche de caricias y ternura,

eres tu quien me espera en la otra orilla.