En tiempo de crisis...


En su despacho bien decorado el dueño de la importante empresa se dispone a recibir a un postulante para puesto vacante

-Hola buenas tardes, pase, pase. Según su curriculum habla usted varios idiomas. ¿Es eso correcto?

-Sí. De hecho, domino todos los idiomas de la Tierra a nivel nativo y también me defiendo bastante bien con el resto de lenguajes de la galaxia.



-Bien. Porque buscamos a alguien políglota. Dígame, ¿sabe usted volar?

-Sí, y soy bastante rápido. Si me lo propongo, puedo hacerlo a más velocidad que la luz.

-No está mal… ¿algo más?

-También tengo súper fuerza, visión de rayos X, visión telescópica y visión térmica. Ah, y soy invulnerable a las balas.

-Interesante… ¿Posee sentido arácnido?

-Pues no. Eso no… Pero he salvado millones de vidas y tengo una dilatada experiencia como periodista. Además, soy muy trabajador y competente. Si me contrata no se arrepentirá.

-Mire, aunque no cumple con todos los requisitos, me transmite confianza y entusiasmo. Le daré una oportunidad.

-Muchísimas gracias. Prometo que no le defraudaré ¿Cuándo empiezo?

-Mañana a las ocho. Y recuerde: el café lo tomo con leche y dos cucharadas de azúcar y los documentos que tiene que fotocopiar los encontrará en mi mesa.