Indefinido, y eterno
Circundar mi ser y cuerpo
Con las ansias de algo más.
Himno colorido de encanto
Silencio mágico en mis oídos,
Escalofrío divino
Cadena de acero,
Y como cuchillo
Un bisturí que traspasa la piel
hasta llegar al dador de vida siempre agitado.

Cuando se ubica,
Adorna de pasiones y de versos
mi más próxima y antigua desolación,
Mientras me llena de besos tácitos por doquier.
Su sonrisa me cautiva,
su alma estática me llama
Y siempre está ahí, mirándome,
-aunque sus ojos no me puedan ver-.

Las olas se estremecen,
Yo río a carcajadas
y me lleno de alegría
al notar mi alma exacerbada
Se me agotan los sentidos para razonar
pero gano al mirar con el ojo de la verdad
de todo esto que ocurre a mí alrededor.

Soy tan libre en esos momentos
que siento que puedo querer
Mi completo espacio de paradojas,
Porque sucede que luego de tararear me siento

dentro de mí