AMOR


Date vuelta gira tu cuerpo hacia mí con la inocencia fingida del acto casual. Y después ladea la cabeza y mirame como si yo ocupase toda la capacidad que de ver tenes, llenándome de tus pupilas que se agradan y se fijan en mí con interés exclusivo. En un momento dado frotarás un labio contra otro, procurando que yo siga todo el proceso sin perder un detalle. Despacio te quitaras la ropa, solo… mi desnudez te espera. Por fin, tropezará tu cuerpo con el mío en el movimiento impreciso de una leve torpeza.

¡Qué cantidad de palabras de amor puedes decirme en el idioma universal que todos conocemos!